La inocencia
La inocencia es como el cristal es muy fácil empañarla, rallarla o romperla definitivamente.
Dicen que fue el demonio que nos hizo conocer la diferencias entre el bien y el mal, pero en realidad la vida no podemos vivirla siendo inocentes.
Pero así como se pierde la inocencia, a veces también es posible recuperarla cuando uno cree en lo que hace cuando es honesto consigo mismo pero sobre todo cuando dejamos de guardar.
Hay madres que darían lo que fuera por mantener a sus hijos inocentes, puros, ajenos a la maldad del mundo por siempre, pero para algunas madres defender la inocencia de sus hijos es la única guerra que les queda y la única en la que vale la pena luchar.
Dicen que la inocencia pertenece solamente al mundo de los niños a medida que vamos creciendo se nos van cayendo los dientes de leche.
Algunos les cuesta más que a otros dejarla ir y cierran los ojos ante cualquier cosa que los obliga a abandonar ese lugar seguro a dejar ese castillo de cuentos de hadas que fueron construyendo, pero como los dientes de leche la inocencia algun dia se pierde aunque queramos olvidar, aunque queramos olvidar el pasado.
Inocentes o culpables a quién le toca decidir? A la ley de los hombres o a la ley del corazón? A la ley de la razón o de la de aquellos que todavía creen que la inocencia y la pureza todavía existe en este mundo?
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